La comunicación corporativa es ya de por sí una actividad compleja, pero lo es mucho más cuando tenemos que hacer frente a situaciones de crisis que se dan por sorpresa y que tienen un alto grado de incertidumbre.

La respuesta de una organización ante una crisis, especialmente durante las primeras 24 horas, es fundamental para combatirla, ya que es en estas primeras horas cuando tenemos la oportunidad de desactivar el conflicto, conseguir que se convierta en un incidente o, si lo hacemos mal, podemos hacer que el problema se convierta en una auténtico peligro muy complicado de solucionar.

Tipos de crisis

  • Crisis provocadas – Son aquellas que se desencadenan impulsadas por la acción premeditada de la organización o alguno de sus empleados. Pueden ser programadas. Por ejemplo, el cierre de una sucursal de una empresa por problemas en la misma.
  • Crisis previsibles – Son aquellas que se podrían haber detectado a través de sistemas de alarma. Por ejemplo, estando atentos a lo que pasa al mercado, haciendo caso al buzón de quejas de los clientes, a los libros de reclamaciones, a los comentarios en Internet, a un descenso brusco en las ventas, etc.
  • Crisis inesperadas – Aparecen súbitamente y no se podrían haber detectado mediante señales de alarma. Por ejemplo, problemas surgidos por una catástrofe natural, un producto de la competencia a un precio mejor en el mercado, etc.

No todas las crisis son inesperadas, solo un 14% lo son. El resto son problemas latentes, que se podrían haber visto venir y que, generalmente, son el resultado de problemas de dirección o de planificación.

En la creación del Plan de Comunicación, hay que tener en cuenta estos problemas latentes, que deben tratar de solucionarse.

En QDR Comunicación podemos ayudarle a crear un plan efectivo para hacer frente a cualquier situación de crisis.